Para saber qué hacer, primero hay que manejar información, ¿no?
El
branding no se queda solo en una identidad visual bonita, es mucho más,
es el
ADN de cómo tu marca se comunica y conecta con quienes están del otro lado, ya sea una audiencia masiva o un cliente puntual.
Cuando entendemos el
branding como algo integral, nos damos cuenta de que cada marca tiene un enfoque único y aquí viene la pregunta clave:
¿has identificado qué tipo de branding refleja mejor lo que haces?
o mejor aún,
¿has considerado que puedes combinar enfoques para potenciar tu estrategia?
Hoy te cuento sobre
los 7 tipos principales de branding, para quién son ideales y cómo puedes usarlos para transformar tu marca en algo auténtico y memorable.
- Branding de producto
Este enfoque es perfecto para empresas con productos únicos que resuelven problemas específicos. Piensa en marcas como
iphone, que no solo vende un teléfono, sino una experiencia tecnológica distintiva.
¿Tienes un producto especial que pueda destacarse así? este tipo de branding te ayudará a centrarte en lo que lo hace único. - Branding personal
Ideal para profesionales que son la cara de su negocio desde emprendedores hasta figuras públicas, la clave aquí es la autenticidad y la consistencia en tu comunicación.
Ejemplo: Serena Williams o Michelle Obama.
¿Qué te hace único/a y cómo puedes mostrarlo a tu audiencia? - Branding corporativo
Este tipo de branding está diseñado para empresas que buscan construir una reputación sólida dentro de su industria.
El foco está en los valores, la cultura y el propósito organizacional. Marcas como Volkswagen o Nike lo dominan.
¿Cómo defines la cultura de tu empresa? - Branding de servicio
Si tu negocio gira en torno a la experiencia del cliente, este es el camino.
La calidad y el valor agregado son tus mejores aliados, piensa en Uber o servicios como Correos, su enfoque está en resolver problemas específicos con un trato impecable. - Branding minorista
¿Tu negocio está enfocado en ventas? el branding minorista crea experiencias de compra memorables, tanto en línea como fuera de ella.
IKEA y Amazon son ejemplos de coherencia entre lo digital y lo físico.
¿cómo haces que tus clientes recuerden su experiencia contigo? - Branding geográfico
Este enfoque utiliza el valor de un origen o ubicación como una ventaja competitiva.
Piensa en el champagne o las navajas suizas.
¿Hay algo en tu ubicación o en tu historia local que pueda impulsar tu marca? - Co-Branding
Dos marcas juntas pueden ser más fuertes que una sola.
El co-branding permite alianzas estratégicas que benefician a ambas partes. Ejemplos: Adidas y Lego.
¿Hay marcas con las que puedas colaborar para ampliar tu alcance?
Como ves, el
branding no es algo estático ni universal, cada tipo tiene su propia magia y utilidad, pero la clave está en elegir (o combinar) el enfoque que mejor se alinee con tus objetivos y recursos.
¿Dónde crees que está el corazón de tu branding? ¿Estás aprovechando al máximo tu potencial para conectar con tu audiencia?
El mundo del
branding está lleno de posibilidades, pero no hay fórmulas mágicas, lo que funciona para una marca puede no funcionar para otra, por eso, conocer estos tipos y aplicarlos con intención es clave para destacar.
Si requieres que colabore contigo para descubrir qué enfoque se adapta mejor a tu marca o cómo integrarlos, escríbeme. Juntos/as podemos diseñar una estrategia auténtica y efectiva que conecte con lo que realmente importa:
tu audiencia.
Autora: Marcela Marzocchi